Carlos Marcos · Consultor Google Ads
Consultor independiente de Google Ads
Pero no pasa nada.
Bueno, sí pasa.
Pasa que igual estás pagando clics que no valen nada.
Pasa que tus conversiones pueden estar mal medidas.
Pasa que una campaña puede parecer rentable hasta que miras debajo de la alfombra.
La parte buena es que muchas de esas cosas se pueden detectar.
Por eso te hago una revisión gratuita de tu cuenta de Google Ads.
Sin promesas épicas. Sin humo. Sin "vas a multiplicar tus ventas".
Solo una revisión realista para ver qué está bien, qué está mal y qué tocaría primero.
En publicidad hay mucho entusiasmo.
Que si escala. Que si automatiza. Que si el algoritmo. Que si Performance Max. Que si "solo falta más presupuesto".
A veces es verdad.
Y a veces lo que falta es bastante menos sexy: medir bien, ordenar campañas, revisar búsquedas, cortar gasto inútil y dejar de tomar decisiones con datos reguleros.
No voy a tocar nada. No voy a romper nada. No voy a hacerte una migración rara mientras duermes.
Solo voy a revisar la cuenta y decirte qué veo. Miraré cosas como:
Al final tendrás una idea clara de por dónde empezaría si esa cuenta fuera mía.
Hay una técnica comercial bastante cutre que consiste en revisar una cuenta y decir: "Mira qué desastre. Menos mal que he llegado yo."
No va de eso.
Puede que tu cuenta esté razonablemente bien. Puede que haya cosas mejorables. Puede que haya una fuga evidente. Puede que el problema no esté en Google Ads, sino en la web, el tracking, la oferta o los leads que llegan.
La idea no es asustarte. La idea es que tengas una lectura honesta de la cuenta y sepas qué haría a continuación.
Aunque la respuesta sea: "No tocaría demasiado. Solo arreglaría estas tres cosas."
Que también puede pasar. Raro, pero puede pasar.
Después de la revisión tendrás una respuesta clara a estas preguntas:
No será un informe de 80 páginas para decorar una carpeta. Será una revisión práctica de esas que sirven para tomar decisiones.
Esta revisión es gratis.
Pero no porque me haya levantado hoy con ganas de regalar mi tiempo a desconocidos de internet.
La hago porque, si tienes una cuenta interesante y veo que puedo ayudarte, quizá en algún momento tenga sentido que trabajemos juntos.
Ese es el truco. No hay otro.
No tienes que contratar nada. No tienes que escuchar una llamada de venta disfrazada de consultoría. No tienes que aguantar presión incómoda al final.
Te diré lo que veo. Te diré qué haría. Y si creo que puedo ayudarte, también te lo diré.
Luego tú haces lo que quieras con esa información. Que para eso es tu cuenta. Y tu dinero. Y tus disgustos.
Elige el hueco que mejor te venga. La llamada dura 20 minutos. Sin PowerPoints. Sin rollos.